31 de julio de 2008

¿Y qué de las transferencias privadas?

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En el artículo anterior presentamos el impacto de las transferencias públicas en la reducción de la pobreza, notamos cómo es que los resultados obtenidos se concentraban en la disminución de los niveles de pobreza global –alrededor del 2.5% en cada año– y los de la pobreza extrema –entre el 2% y 3% en cada año– pero no en los de la pobreza no extrema.

Sin embargo, en la dinámica de financiamiento del gasto doméstico de los hogares peruanos, las transferencias públicas no son el único tipo de financiamiento externo que reciben los hogares. Pues, entre los medios de financiamiento del gasto familiar también se encuentran las donaciones entre los mismos hogares y los otorgados por de instituciones privadas. Todos éstos configuran las transferencias privadas.

En el caso de las transferencias privadas, al igual que en el caso de las de origen público, su presencia en la dinámica de los hogares obedece a la necesidad de complementar el financiamiento del gasto doméstico al interior del hogar y, a través de este medio, mejorar la calidad de vida de sus integrantes.

Aunque las transferencias privadas no se suscriben exclusivamente a la población pobre sino también a la no pobre, es comprobado el hecho de que los hogares en pobreza utilizan las donaciones privadas como mecanismo para aliviar su condición de pobreza y/o salir de la misma.

Sin embargo, ¿Cuántos de ellos logran este cometido?

Al respecto, siguiendo la metodología empleada para el caso de las transferencias públicas[1], se ha estimado el impacto de las transferencias privadas en la reducción de los niveles de pobreza de nuestro país.

Los resultados de esta estimación revelan que, si no existieran las transferencias privadas, los niveles de pobreza global se hubieran elevado entre 1.9% y 2.7%[2] durante el periodo 2002-2007.

Este nivel de impacto disminuye y se hace más estable para el caso de la pobreza extrema en la que se observa una reducción que oscila entre el 1.4% y el 1.7% para el mismo periodo.

Para el caso de la pobreza no extrema el impacto de las transferencias privadas se reduce aun más, pues los niveles de pobreza no extrema sólo se reducen entre el 0.4% y el 1.3%.

Perú: Niveles de pobreza con y sin transferencias privadas

Fuente: ENAHO-INEI. Elaboración propia

Prestando atención a las cifras del 2007, las transferencias privadas han presentado un impacto mayor respecto a los años anteriores, ya que logró reducir la pobreza global en un 2.7% (B+C). Así, el nivel de pobreza pasó de un 42% (si no hubieran transferencias) a un 39.3% (con transferencias)[3].

Asimismo, ha logrado que un 1.4% (A+B) de la población abandone su condición de pobreza extrema y se traslade a una condición de pobreza no extrema (1.3%) o a una condición de no pobreza (0.1%). De esta manera, el nivel de pobreza extrema pasó de un 15.1% a un 13.7%[4] gracias a las transferencias.

En el caso de los niveles de pobreza no extrema se presentó una dinámica distinta debido al traslado de pobres extremos. Aunque un 2.6% de población mejoraron y abandonaron su situación de pobreza no extrema gracias a las transferencias privadas, el nivel de pobreza no extrema tan sólo se redujo en 1.3% ya que un grupo de pobres extremos (1.3%) pasaron a engrosar el grupo de pobres no extremos. En resumen, el nivel de pobreza no extrema pasó de un 26.9% (si no hubieran transferencias) a un nivel de 25.6%[5].

Perú 2007: Niveles de pobreza con y sin transferencias públicasFuente: ENAHO 2007-INEI. Elaboración propia

Concluyendo:

- Las transferencias privadas se constituyen como una estrategia de lucha contra la pobreza tan efectiva como la de las transferencias públicas.

- Su impacto neto en la reducción de los niveles de pobreza global oscila entre un 2% a 3% el cual corresponde principalmente a la cantidad de pobres no extremos que logran abandonar esta situación de pobreza.

- A diferencia de las transferencias públicas, las transferencias privadas logran tener cierto nivel de impacto en la reducción de los niveles de pobreza no extrema, pues logran reducirla en cantidades próximas al 1%.

- Durante el 2007, las transferencias privadas lograron que un 4% de la población logre mejorar su condición de pobreza. Parte de éstos (1.3%) lo consigue dejando su situación de pobreza extrema y trasladándose a una situación de pobreza no extrema. Mientras que otra parte (2.7%) lo hace abandonando su situación de pobreza y trasladándose a una situación de no pobreza.



[1] Esto significó estimar los niveles de pobreza aislando los efectos de las transferencias públicas en el consumo de hogares. Para ello se extrajo del conjunto de gastos de los hogares aquellos componentes que corresponden a los bienes y servicios obtenidos a través de las donaciones privadas; seguidamente, este nuevo nivel de gasto de los hogares fue comparado con sus respectivas líneas de pobreza de modo que se pueda obtener su situación de pobreza y, así, obtener los nuevos niveles de pobreza de la población.

[2] Para efectos de este artículo, estos niveles de variación en los niveles de pobreza constituirían el impacto de las transferencias privadas en la reducción de la pobreza.

[3] Esta cifra corresponde al nivel de pobreza oficial.

[4] Idem.

[5] Idem.






14 de julio de 2008

Impacto de las transferencias públicas en la pobreza

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En países con altos niveles de pobreza como el Perú, las transferencias (o donaciones de dinero, bienes y servicios) hacia los hogares han demostrado ser una estrategia válidad y efectiva para la mejora de las condiciones de vida de su población.

En nuestro país son dos los tipos de transferencias que las familias reciben. Tenemos las transferencias de tipo público, es decir, las que realiza el Estado a través de donaciones efectuadas por sus diversos programas de ayuda social; y las de tipo privado , dentro de las que encontramos las donaciones o ayudas de diferentes instituciones privadas (como ONG, empresas, fundaciones, etc.) y las realizadas entre los mismos hogares.

Ahora bien, la existencia de transferencias hacia los hogares se sustenta en la necesidad de mejorar la calidad de vida de sus integrantes ya sea para sacarlos de su condición de pobreza, para el caso de los pobres, o simplemente para elevar las condiciones de vida de sus integrantes, para el caso de los no pobres.

En el caso de las transferencias públicas, tema principal de este artículo, el mecanismo utilizado son los programas sociales los cuales son diseñados como instrumentos de lucha contra la pobreza. En ese sentido, se puede afirmar que las transferencias públicas, y el conjunto de programas sociales que las operan, pueden ser evaluadas rápidamente desde el nivel de alcance de su objetivo, es decir ¿En cuánto se reducen los niveles de pobreza gracias a las transferencias públicas?

Sobre esto, se ha buscado estimar los niveles de pobreza en nuestro país durante los últimos años, aislando los efectos de las transferencias públicas en el consumo de hogares, para lo que se extrajo del conjunto de gastos de los hogares aquellos componentes que corresponden a los bienes y servicios obtenidos a través de las donaciones públicas[1].

Los resultados de esta estimación revelan que los niveles de pobreza total sin dichas transferencias se elevan entre el 1.9% y el 2.8% durante el periodo 2002-2008.

Este nivel de impacto aumenta ligeramente y se hace más variable para el caso de la pobreza extrema en la que se observa una reducción que oscila entre el 1.6% y el 3.1% para el mismo periodo.

Para el caso de la pobreza no extrema el impacto de las transferencias se reduce considerablemente, llegando, incluso, a obtener resultados nulos en términos de reducción de niveles de pobreza no extrema.

Perú: Niveles de pobreza con o sin transferencias públicas

Año

Nivel de pobreza oficial o con transferencias públicas

Nivel de pobreza sin transferencias públicas

Reducción de la pobreza

Pobre extremo

Pobre no extremo

No Pobre

Pobre extremo

Pobre no extremo

No Pobre

Pobre extremo

Pobre no extremo

Total

2002

23.9%

30.4%

45.7%

25.8%

30.7%

43.4%

1.90%

0.30%

2.30%

2003

20.7%

31.3%

48.0%

22.3%

31.5%

46.1%

1.60%

0.20%

1.90%

2004

17.1%

31.4%

51.4%

19.5%

31.6%

48.9%

2.40%

0.20%

2.50%

2005

17.4%

31.3%

51.3%

20.5%

30.7%

48.8%

3.10%

-0.60%

2.50%

2006

16.1%

28.4%

55.5%

19.0%

28.4%

52.7%

2.90%

0.00%

2.80%

2007

13.7%

25.6%

60.7%

15.6%

26.3%

58.2%

1.90%

0.70%

2.50%

Fuente: ENAHO-INEI. Elaboración propia

Analizando el último año, vemos como las transferencias públicas han logrado reducir el nivel de pobreza global (extrema y no extrema) en 2.5% haciendo que el nivel de pobreza pase de un 41.8% (si no hubieran transferencias) a un nivel de 39.3% correspondiente al nivel de pobreza oficial.

Asimismo, han logrado que un 1.9% de la población en situación extrema deje esta situación y se traslade a una condición de pobreza no extrema, logrando, así, que el nivel de pobreza extrema pase de un 15.6% (si no hubiera transferencias) a un nivel de 13.7%.

Finalmente, las transferencias públicas han conseguido que un 2.6% de población en situación de pobreza no extrema deje esta situación y se traslade a la condición de no pobre. Sin embargo, dado que un 1.9% de pobres extremos pasan al grupo de pobres no extremos, el impacto de las transferencias en la reducción del nivel de pobreza no extrema se reduce a un 0.7%, con lo cual, el nivel de pobreza no extrema pasa de un 26.3% (si no hubieran transferencias) a un nivel de 25.6%.

Perú 2007: Niveles de pobreza con o sin transferencias públicas
Fuente: ENAHO 2007-INEI. Elaboración propia

Aparentemente, el bajo nivel de impacto de las transferencias en los niveles de pobreza no extrema observado obedece al hecho de que los pobres extremos que se trasladan a una situación de pobreza no extrema anulan el impacto de las transferencias dirigidas a los pobres no extremos. El siguiente esquema explica cómo es que la reducción del nivel de pobreza extrema –a causa de las transferencias– significa un aumento del nivel de no pobreza pero también de un posible aumento de la pobreza no extrema, anulando así, el efecto de las transferencias en la reducción del nivel de pobreza no extrema.

Concluyendo podemos decir que:

- El nivel de transferencias públicas son efectivas pues logran reducir los niveles de pobreza total entre un 2% a 3%. Este nivel de impacto obedece principalmente a la cantidad de pobres no extremos que logran salir de la pobreza como resultado de las transferencias públicas.

- Sin embargo, también se observan ciertas limitaciones ya que, en el caso de los pobres extremos, parece que las transferencias públicas apuntan al alivio de su pobreza y no a su salida de la pobreza.

- Y surgen ciertas interrogantes

o ¿Cuán sostenible es que los pobres no extremos salgan de esta situación de pobreza si es que ello obedece a que el Estado les dona alimentos y otros productos o servicios para su consumo familiar?

o ¿Cómo hacemos para que los pobres no extremos que logran salir de la situación pobreza lo hagan de manera permanente y no porque el estado les realiza estas donaciones?

o ¿Cómo logramos que los pobres extremos no sólo alivien su nivel de pobreza sino que logren salir de la misma?


[1] Seguidamente, este nuevo nivel de gasto de los hogares fue comparado con sus respectivas líneas de pobreza de modo que se pueda obtener su situación de pobreza y, así, obtener los nuevos niveles de pobreza de la población.

5 de julio de 2008

Estimando el impacto de los precios de los combustibles en la inflación

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Es indudable el buen desempeño que viene teniendo nuestra economía en términos macroeconómicos. Además de un sostenido crecimiento económico, la inflación se ha mantenido controlada y en niveles bajos, en ese sentido, el Banco Central ha jugado un papel fundamental al implementar una política de control de la inflación.

En el caso de Lima Metropolitana, la inflación se ha mantenido dentro del rango establecido por el BCRP hasta el 2006. Sin embargo, a partir del año pasado el nivel de inflación ha superado el nivel máximo permitido por el BCRP (3%). Aparentemente, lo mismo va a suceder para este año, pues para el mayo ya tenemos un nivel de inflación acumulada del 2.7%.


Adicionalmente, se observa que el ciclo inflacionario sigue una tendencia creciente aunque a una intensidad moderada. Así, parece que el nivel inflacionario de Lima se estaría trasladando hacia al nivel máximo del rango establecido por el BCRP.

(*) Acumulado de enero a mayo del 2008
Fuente: INEI. Elaboración Propia

Aunque es de esperar que los precios se incrementen como resultado del crecimiento de la economía, en nuestro caso existe otro factor que estaría teniendo una importancia aun mayor como causante del aumento del nivel de precios. Nos referimos al incremento de los precios de ciertos insumos (como la harina y el combustible) que son claves en la producción de bienes y servicios de la canasta familiar.

En relación a ello, hace unas semanas atrás el ministro de economía salió a decir que el impacto del aumento del precio de los combustibles (del 4%) en el nivel inflacionario sería de un 0.1% de inflación. Si esto es cierto, ello significaría que la elasticidad entre el índice de precios al consumidor (IPC) y el precio de los combustibles sería del orden del 0.025 (=0.1%/4%).

Sin embargo, utilizando un análisis de regresión para la estimación de la elasticidad entre el IPC General y el IPC de Gasolina y Lubricantes (utilizado como indicador del precio de los combustibles) es de 0.315 a nivel de Lima Metropolitana. Es decir, que por cada punto porcentual de incremento en los precios de los combustibles (y los lubricantes) la inflación total aumenta en 0.315%.

Fuente INEI. Periodo 1996- May. 2008

Según estos resultados, si el IPC de Gasolinas y Lubricantes experimenta un incremento del 4% entonces se espera que su impacto total en la inflación (es decir, en el incremento del IPC General) fuera del 1.26% (=4%*0.315).

La diferencia entre ambos resultados podría explicarse a partir de que con este último análisis estimamos el impacto total de la subida de los precios de los combustibles en la inflación, es decir, tanto el impacto directo como el indirecto. En este caso, el impacto directo se refiere al incremento del IPC General causado por el IPC de Gasolina y Lubricantes como rubro integrante de la canasta de consumo, es decir, suponiendo que el precio de los demás productos no se ven afectados por el incremento de precios de los combustibles. El impacto indirecto, en tanto, recoge el incremento de la inflación vía el aumento de precios de los demás bienes y servicios que se ven afectados por el incremento de los precios de los combustibles.

Proceso de impacto del incremento de precios de los combustibles en la inflación

Aparentemente, las cifras que presentó el Ministro sobre el impacto de los precios de los combustibles en la inflación, hace referencia al impacto directo más no así al impacto indirecto. Aunque para un mejor contraste y análisis de ambas estimaciones sería conveniente contar con la fuente y metodología de cálculo que ha empleado el Gobierno para estimar el impacto del precio de los combustibles en la inflación total.

No obstante, a partir de estos nuevos resultados surgen las siguientes conclusiones e interrogantes.

  • Para el caso de Lima Metropolitana, el impacto del incremento de los combustibles sobre la inflación sería mayor que la presentada por el Ministro. Ante ello surge una interrogante ¿Cuál sería el impacto real si el nivel de precios de los combustibles no fuese controlada por el Estado?
  • Por otro lado, con el 2008 serían dos los años en los que la inflación no ha podido ser controlada dentro del rango meta establecida por el BCRP (entre 1% y 3%) ¿Acaso será necesario que el BCRP replantee las metas programadas?

Análisis de regresión para estimar el impacto de los precios de los combustibles en el nivel de inflación mensual en Lima Metropolitana

El método de regresión utilizado es de tipo lineal y se representan a través de la siguiente ecuación:

En el marco de nuestro objetivo, vamos a emplear los logaritmos del IPC General y el IPC de la Gasolina y Lubricantes como variable dependiente y variable independiente, respectivamente. Se asume que el incremento de los precios de los combustibles se refleja en el IPC de las “Gasolinas y lubricantes”.

En concreto, la ecuación utilizada es:


Cabe destacar que la decisión de utilizar los logaritmos en la ecuación de regresión obedece al hecho de que el coeficiente a estimar “C1” representa el coeficiente de elasticidad entre la inflación total y el incremento de los precios de combustibles.

Ello se demuestra si derivamos la ecuación y despejamos el coeficiente “C1”:




Utilizando los datos proporcionados por el INEI para el periodo 1996- May. 2008, se obtiene el siguiente resultado:

A partir de estos resultados se puede decir que:

  • Se demuestra que el precio de los combustibles impacta en el nivel general de precios.
  • La elasticidad que mide el impacto total del incremento de los precios de los combustibles sobre la inflación general es de 0.315.

28 de junio de 2008

Análisis del Binomio Pobreza-Crecimiento en el Perú

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Como ya es sabido, el país viene experimentando, desde varios años atrás, un notable desempeño económico, ello observado en los progresivos valores de los principales indicadores de crecimiento económico.

En efecto, durante este periodo el principal indicador de crecimiento económico, el PBI Real Percapita, ha experimentado un crecimiento acumulado del 29,5% y un aumento promedio anual del 4.4%. Con ello, finalmente se ha logrado alcanzar y superar los niveles del PBI percapita logrados durante la década del 70 pero perdidos durante la década del 80.

Fuente: BCRP. Elaboración propia

Ante este contexto de bonanza económica, muchos nos preguntamos cómo es que este bienestar económico se manifiesta en el bienestar social de los peruanos. Al respecto y/o en respuesta a estas interrogantes, hace algunas semanas el jefe del INEI salió a presentar las cifras de reducción de la pobreza durante el último año. Al respecto, su anunció de 5.2% de reducción de pobreza generó opiniones diversas: de triunfalismo por parte del oficialismo, de negación por parte de los opositores, de escepticismo y cautela (sobre la veracidad de las cifras) por parte de investigadores.

Sin embargo, sin entrar en la discusión sobre la veracidad de las cifras y tomándolas como fidedignas, se puede observar que las cifras de pobreza al igual que las de crecimiento han experimentado cambios similares, aunque en sentido contrario. En tanto, el PBI ha experimentado un crecimiento continuo y progresivo, la pobreza ha experimentado un decrecimiento, también continuo y progresivo.

Efectivamente, los niveles de pobreza también se han reducido, de un 54.8% en el 2001 a un 39.3% en el 2007, con lo cual se observa una reducción acumulada del 15.5% durante el periodo 2001-2006 y una reducción promedio anual de 2.6%.

A ello hay que añadir el hecho de que durante los primeros años, cuando los niveles de crecimiento aun eran modestos, la reducción de la pobreza también lo era. Por el contrario, en los últimos años, cuando el crecimiento se ha hecho más significativo, la reducción de la pobreza se ha reducido con mayor intensidad.

Fuente: INEI, BCRP. Elaboración propia

A lo largo del periodo analizado, se estima que el nivel de impacto del crecimiento sobre la reducción de la pobreza, medido en términos de elasticidad pobreza-crecimiento, asciende a un nivel de 0.52, lo cual significa que por cada punto porcentual de crecimiento del PBI Real Percapita generado durante el periodo, el porcentaje de pobreza se redujo en 0.5%. Es así que el crecimiento acumulado del 29,5% se ha traducido en una reducción acumulada del 15.5% en la tasa de pobreza.

Sin embargo, es preciso notar que, la relación entre crecimiento y reducción de pobreza también presenta ciertos cambios según el desempeño de la economía. Por un lado, cuando el crecimiento es bajo como en el periodo 2001-2004, la reducción de la pobreza se realiza a niveles cercanos al nivel de crecimiento económico, generando así una elasticidad de 0.77. Por otro lado, cuando el crecimiento es mayor como en el periodo 2005-2007, la reducción de la pobreza sucede a un ritmo equivalente a la mitad del nivel de crecimiento, es decir, con una la elasticidad pobreza-crecimiento del 0.47.

Aparentemente esto podría significar que al inicio de este ciclo de crecimiento económico, aun cuando el crecimiento era bajo, quiénes más gozaban de sus escasos beneficios eran los pobres. Mientras que, ahora que el crecimiento es alto y los beneficios son mayores, tanto los pobres como los no pobres se estarían beneficiando por igual.

Fuente: INEI, BCRP.Elaboración propia

Perú: Estimación de las elasticidad pobreza-crecimiento por periodos

Fuente: INEI, BCRP. Elaboración propia

A manera de conclusiones podemos decir que:

  • Efectivamente, según las cifras oficiales, la economía peruana se encuentra en un proceso de crecimiento expansivo el cual se está traduciendo en una continua reducción de los niveles de pobreza en nuestro país.
  • Asimismo, se observa que la evolución del crecimiento económico y la pobreza en el Perú estarían siguiendo el camino estipulado por la teoría económica convencional, a mayor crecimiento, la reducción de la pobreza es mayor.
  • Suponiendo que el desempeño económico observado durante este periodo se mantiene, es decir, creciendo a un ritmo promedio de 4.4 y con una elasticidad de 0.52, la pobreza podría reducirse al 21% para el año 2015.
  • Medido a través de las elasticidades, se observa que existen indicios para sostener que la capacidad relativa de transformar crecimiento económico en reducción de la pobreza se reduce a medida que el nivel de crecimiento es mayor.