En el artículo anterior presentamos el impacto de las transferencias públicas en la reducción de la pobreza, notamos cómo es que los resultados obtenidos se concentraban en la disminución de los niveles de pobreza global –alrededor del 2.5% en cada año– y los de la pobreza extrema –entre el 2% y 3% en cada año– pero no en los de la pobreza no extrema.
Sin embargo, en la dinámica de financiamiento del gasto doméstico de los hogares peruanos, las transferencias públicas no son el único tipo de financiamiento externo que reciben los hogares. Pues, entre los medios de financiamiento del gasto familiar también se encuentran las donaciones entre los mismos hogares y los otorgados por de instituciones privadas. Todos éstos configuran las transferencias privadas.
En el caso de las transferencias privadas, al igual que en el caso de las de origen público, su presencia en la dinámica de los hogares obedece a la necesidad de complementar el financiamiento del gasto doméstico al interior del hogar y, a través de este medio, mejorar la calidad de vida de sus integrantes.
Aunque las transferencias privadas no se suscriben exclusivamente a la población pobre sino también a la no pobre, es comprobado el hecho de que los hogares en pobreza utilizan las donaciones privadas como mecanismo para aliviar su condición de pobreza y/o salir de la misma.
Sin embargo, ¿Cuántos de ellos logran este cometido?
Al respecto, siguiendo la metodología empleada para el caso de las transferencias públicas[1], se ha estimado el impacto de las transferencias privadas en la reducción de los niveles de pobreza de nuestro país.
Los resultados de esta estimación revelan que, si no existieran las transferencias privadas, los niveles de pobreza global se hubieran elevado entre 1.9% y 2.7%[2] durante el periodo 2002-2007.
Este nivel de impacto disminuye y se hace más estable para el caso de la pobreza extrema en la que se observa una reducción que oscila entre el 1.4% y el 1.7% para el mismo periodo.
Para el caso de la pobreza no extrema el impacto de las transferencias privadas se reduce aun más, pues los niveles de pobreza no extrema sólo se reducen entre el 0.4% y el 1.3%.
Fuente: ENAHO-INEI. Elaboración propia
Asimismo, ha logrado que un 1.4% (A+B) de la población abandone su condición de pobreza extrema y se traslade a una condición de pobreza no extrema (1.3%) o a una condición de no pobreza (0.1%). De esta manera, el nivel de pobreza extrema pasó de un 15.1% a un 13.7%[4] gracias a las transferencias.
En el caso de los niveles de pobreza no extrema se presentó una dinámica distinta debido al traslado de pobres extremos. Aunque un 2.6% de población mejoraron y abandonaron su situación de pobreza no extrema gracias a las transferencias privadas, el nivel de pobreza no extrema tan sólo se redujo en 1.3% ya que un grupo de pobres extremos (1.3%) pasaron a engrosar el grupo de pobres no extremos. En resumen, el nivel de pobreza no extrema pasó de un 26.9% (si no hubieran transferencias) a un nivel de 25.6%[5].
Perú 2007: Niveles de pobreza con y sin transferencias públicasFuente: ENAHO 2007-INEI. Elaboración propia
Concluyendo:
- Las transferencias privadas se constituyen como una estrategia de lucha contra la pobreza tan efectiva como la de las transferencias públicas.
- Su impacto neto en la reducción de los niveles de pobreza global oscila entre un 2% a 3% el cual corresponde principalmente a la cantidad de pobres no extremos que logran abandonar esta situación de pobreza.
- A diferencia de las transferencias públicas, las transferencias privadas logran tener cierto nivel de impacto en la reducción de los niveles de pobreza no extrema, pues logran reducirla en cantidades próximas al 1%.
- Durante el 2007, las transferencias privadas lograron que un 4% de la población logre mejorar su condición de pobreza. Parte de éstos (1.3%) lo consigue dejando su situación de pobreza extrema y trasladándose a una situación de pobreza no extrema. Mientras que otra parte (2.7%) lo hace abandonando su situación de pobreza y trasladándose a una situación de no pobreza.
[1] Esto significó estimar los niveles de pobreza aislando los efectos de las transferencias públicas en el consumo de hogares. Para ello se extrajo del conjunto de gastos de los hogares aquellos componentes que corresponden a los bienes y servicios obtenidos a través de las donaciones privadas; seguidamente, este nuevo nivel de gasto de los hogares fue comparado con sus respectivas líneas de pobreza de modo que se pueda obtener su situación de pobreza y, así, obtener los nuevos niveles de pobreza de la población.
[2] Para efectos de este artículo, estos niveles de variación en los niveles de pobreza constituirían el impacto de las transferencias privadas en la reducción de la pobreza.
[3] Esta cifra corresponde al nivel de pobreza oficial.
[4] Idem.
[5] Idem.

2 comentarios:
Estimado Raúl,
Los resultados de la encuesta ENAHO presentan también grandes variaciones y errores que habría que tomar en cuenta.
Por ejemplo el IPE (junio 2008) ha realizado una investigación sobre el programa JUNTOS y verifica efectivamente que la transferencia + ingreso monetario rural, estan por debajo de los ingresos necesarios para pasar la valla de la linea de probreza extrema.
La transparencia en los datos es muy importante y en eso creo que estarás de acuerdo conmigo en cuanto a la necesidad de mostrar no solo los procedimientos, sino a modificar tablas de encuestas y pesos asignados a los diferentes rubros de las mediciones.
Saludos
Jorge
Estimado Jorge,
en principio, te agradezco por prestar atención a los artículos escritos.
En relación a tu comentario, estoy de acuerdo en que las ENAHO presenta una serie de errores de diversos tipos. No obstante ello, es una fuente de referencia para análisis socioeconómico, más aun cuando es una de las pocas fuentes oficiales públicas.
Respecto a la investigación del IPE, no creo que sus hallazgos sean contradictorios con los presentados en el articulo ya que aparentemente, el IPE emplea como referente de pobreza el ingreso monetario rural más un tipo de transferencias (especificamente el que proviene de JUNTOS) mientras que en el articulo se emplea como referente de pobreza al gasto familiar (que se decidió usar debido a que éste es la forma oficial de estimación de pobreza) y su relación con el total de transferencias existentes (dentro de los cuales se encuentra el proveniente de JUNTOS).
Respecto a la transparencia en los procedimientos de cálculo, coincido totalmente contigo en que éstas deben mostrarse ya que sólo asi los resultados obtenidos pueden ser contrastados y verificados.
saludos
Raúl
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